El CAE alerta de que la fuga de talento enfermero agrava el déficit de profesionales en Andalucía
El Consejo Andaluz de Enfermería (CAE), del que forma parte el Colegio de Enfermería de Jaén, considera necesario prestar atención a la salida de profesionales enfermeros hacia otros países, especialmente en un contexto marcado por el déficit de plantillas y la necesidad de reforzar la sanidad andaluza. Según los últimos datos del Consejo General de Enfermería, en 2025 un total de 149 enfermeras y enfermeros andaluces solicitaron el certificado de buena conducta necesario para poder trabajar en el extranjero. Esta cifra sitúa a Andalucía como la cuarta comunidad autónoma con mayor número de solicitudes, solo por detrás de Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana.
A nivel nacional, las peticiones para marcharse fuera de España alcanzaron las 1.356 en 2025, casi un 20% más que en 2024, cuando se registraron 1.134 solicitudes. Para el CAE, estos datos reflejan una realidad preocupante: España forma profesionales altamente cualificados que después encuentran fuera mejores condiciones laborales, mayor estabilidad y un mayor reconocimiento profesional.
La presidenta del Consejo Andaluz de Enfermería, María del Mar García Martín, subraya que esta situación debe abordarse con medidas estructurales. “Andalucía no puede permitirse formar enfermeras excelentes para después perder ese talento por falta de estabilidad, sobrecarga asistencial o ausencia de expectativas profesionales. Retener a nuestras enfermeras debe ser una prioridad si queremos fortalecer la sanidad pública andaluza”, señala.
El CAE recuerda que esta fuga de profesionales se produce en un contexto especialmente delicado para Andalucía, una comunidad que continúa entre las autonomías con menor ratio de enfermeras por habitante. La comunidad cuenta con 5,62 enfermeras por cada 1.000 habitantes, por debajo de la media nacional, situada en 6,45, y muy lejos de la media europea, que alcanza las 8,12. Para aproximarse a los estándares europeos, Andalucía necesitaría incorporar cerca de 22.000 enfermeras más.
En este escenario, la salida de profesionales al extranjero no solo supone una pérdida individual de talento, sino también un problema para la planificación sanitaria, la cobertura de plantillas y la calidad de los cuidados que recibe la ciudadanía. Desde el CAE insisten en que la Enfermería andaluza está altamente preparada y cuenta con una formación reconocida dentro y fuera de España, pero necesita condiciones que permitan desarrollar su carrera profesional en su propia tierra.
Entre los principales factores que favorecen esta fuga de talento se encuentran la temporalidad, la inestabilidad laboral, la sobrecarga asistencial, las dificultades para conciliar, la falta de reconocimiento profesional y la ausencia de un desarrollo efectivo de las especialidades enfermeras y de nuevas figuras como la Enfermera de Práctica Avanzada.
El Consejo Andaluz de Enfermería reclama a las administraciones sanitarias una estrategia real para captar y retener talento enfermero en Andalucía. Esta estrategia debe incluir contratos estables, mejoras en las condiciones laborales, una adecuada planificación de recursos humanos, el reconocimiento de la categoría profesional que corresponde a las enfermeras, el desarrollo de la carrera profesional y una apuesta firme por las especialidades.
“Sin enfermeras suficientes, no hay sanidad pública fuerte. La fuga de talento no es un problema del futuro, es una realidad que ya está afectando al presente del sistema sanitario. Andalucía necesita cuidar a quienes cuidan, ofrecer oportunidades reales y reconocer el valor estratégico de la Enfermería”, concluye la presidenta del CAE.
Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana encabezan las solicitudes
Por comunidades autónomas, Cataluña registró el mayor número de solicitudes de certificados para trabajar en el extranjero, con 271 peticiones, seguida de Madrid, con 225, y la Comunidad Valenciana, con 217. Andalucía ocupa la cuarta posición, con 149 solicitudes.
Por detrás se sitúan Canarias, con 108; País Vasco, con 73; Islas Baleares, con 48; Galicia, con 45; Castilla-La Mancha, con 36; Aragón, con 31; Murcia, con 29; Castilla y León, con 27; Navarra, con 22, y Asturias, con 16.
La Rioja, Cantabria y Extremadura cierran la lista, junto a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

