El Colegio de Enfermería de Jaén condena la agresión en el servicio de Urgencias de Torreperogil y exige medidas de seguridad ‘reales y eficaces’

El COEJ lamenta que los profesionales de Atención Primaria sigan siendo blanco de insultos, amenazas y violencia en el ejercicio de su labor.

El presidente del Colegio, Antonio Álamo, insta a la Administración a pasar de las palabras a los hechos: “No podemos permitir que ir a trabajar suponga un riesgo para nuestra integridad física y mental”.

El Colegio Oficial de Enfermería de Jaén (COEJ) manifiesta su más absoluta condena y repulsa ante la reciente agresión sufrida por el equipo sanitario (médico y enfermera) del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Torreperogil.

Los hechos, que tuvieron lugar el pasado domingo mientras el equipo realizaba su labor asistencial, se suman a una escalada de agresiones e inseguridad inasumible. Desde la institución colegial se ponen a disposición de las víctimas ofreciendo asesoramiento jurídico y acompañamiento psicológico, subrayando que “ninguna enfermera debe sentirse sola ante un episodio violento”.

El presidente del Colegio de Enfermería de Jaén, Antonio Álamo, ha calificado la situación de “insostenible”. “Estamos cansados de minutos de silencio y de condenas que no van acompañadas de acciones concretas. Las enfermeras son el eslabón más cercano al paciente y, desgraciadamente, se están convirtiendo en el receptor de todas las frustraciones del sistema”, ha señalado Álamo.

Por ello, el Colegio de Enfermería exige a la Consejería de Salud y al Servicio Andaluz de Salud (SAS) la implementación inmediata de medidas de protección reales y eficaces, que incluyan presencia de personal de seguridad: La vigilancia física permanente en los centros de salud y puntos de urgencias, especialmente en aquellos con mayor incidencia de conflictividad y endurecimiento de las sanciones, penas ejemplarizantes para los agresores y que el insulto o la amenaza no queden impunes, reforzando la consideración del enfermero como autoridad pública.

También insisten en mejorar los sistemas de alerta con la instalación y mantenimiento de ‘botones del pánico’ y cámaras de videovigilancia en zonas comunes y consultas. A demás de desarrollar campañas de concienciación, con acciones institucionales de calado que eduquen a la ciudadanía en el respeto al profesional sanitario y en el buen uso de los recursos públicos.

Desde el COEJ se recuerda que “una agresión no denunciada es un hecho invisible”. Por ello, animan a todos los colegiados a reportar cualquier incidente, por mínimo que parezca, para que la administración tome conciencia de la magnitud real del problema. “La salud de quienes nos cuidan es la base de nuestro sistema sanitario. Si las enfermeras trabajan con miedo, el sistema fracasa. No descansaremos hasta que se garantice un entorno de trabajo seguro para todos nuestros profesionales en la provincia de Jaén”, concluye el presidente.